El coleccionismo de cajas de cerillas es una afición muy extendida por todo el mundo, principalmente porque es algo fácil, barato y en muchos casos gratis, son objetos pequeños y bonitos y hay por todo el mundo. Las cajas de cerillas fueron, durante mucho tiempo, piezas de colección que los chavales intercambiábamos en los recreos del colegio o los domingos por la mañana en los mercadillos de canje de la plaza mayor de cada localidad…
Hay que tener en cuenta que en aquellos años (sesenta y durante muchoa años después), las cjas de cerillas eran consustanciales con la vida diaria no sólo para quien las usaba con sus cigarrillos o cachimbas sino que también se convirtieron en el adminículo imprescindible de nustras madres, abuelas y demás amas de casa que con ellas encendían, primero fogones y hornillos de petróleo y luego, más tarde, las cocinas de butano… Había que tenerlas siempre a mano por las noches debido a los frecuentes apagones que nos dejaban sin luz en las casas y además se les daban otros mil usos ya fueran las varillas de cera, madera o cartón… Así es que, como ya digo, la materia prima no faltaba para nuestras colecciones….
Normalmente las montábamos recortando la parte frontal de la cajilla y, después de hacerlo con la parte trasera en la que normalmente se explicaba el motivo reproducido en el frente, las pegábamos con esta última…

Serie de Fosforera Española dedicada a la cerámica griega y que en su día monté con este sistema
(Anverso y reverso de la hoja)
Con la llegada de las linternas, las cocinas eléctricas de diferentes tipos, la cantidad de gente que dejamos de fumar y otras causas, las cerillas fueron perdiendo gran parte de importancia, aunque no su función; y aunque ahora las sigues encontrando en los estantes de las grandes superficies, ya no se cuida tanto, ni su diseño, ni las imágenes que ilustran las mismas…
Esto hizo que buena parte de los afanes de los coleccionistas comenzaran a decantarse por las carteritas de fósforos, normalmente publicitarios, en los que si se ha continuado con el esmero en el diseño y en las grafías… Por lo que, hoy en día, representan casi la totalidad de la base de estas interesantes colecciones…

Una hoja de la colección de cajas de cerillas dedicada a los escudos de las provincias españolas, son de madera, de los años cuarenta o cincuenta, y me la regaló íntegra hace muchísimos años (¡unos cincuenta!), un compañero de trabajo de mi padre (hoy ya no viven ninguno de los dos)… La he conservado a lo largo de estos años en la que ha soportado múltiples mudanzas de viviendas y de localidades en las que he vivido y trabajado…
No quiero terminar este post sin recordar un pequeño cuento de Andersen, que siempre me ha emocionado y que en nuestra casa nunca falta quien lo lea en alta voz antes de comenzar la cena de Nochebuena; se trata de La cerillera o La pequeña vendedora de fósforos…
Por último un enlace a un post, ¡está que arde!, dedicado al coleccionismo de cajas de cerillas en un excelente blog, procoleccionismo, que desarrolla de forma excelente María José Fuster; no dejéis de visitarlo, merece la pena…


tengo una caja de zapatos llena de cajetillas de cerillas que me gustaría regalar a algún coleccionista (preferiblemente Barcelona o alrededores)
Hola Elena…
Lo siento pero no he encontrado ningún foro, ni dirección de coleccionistas en la Red y yo vivo demasiado lejos de Cataluña… De todas formas entra en este foro: El desván filatélico , tiene una sección dedicada a todo tipo de coleccionismos…
Gracias por visitar mi blog y recibe un cordial saludo…